Acabamos de conocer el nombre de las ciudades españolas que han pasado el primer corte para lograr la capitalidad cultural de Europa para el año 2016. Entre las escogidas ha quedado la capital cordobesa. Desgraciadamente, Málaga no ha sido elegida por el jurado. Desde aquí me gustaría felicitar de todo corazón a los miembros del equipo que han trabajado mucho y muy bien para que Málaga tuviera todas las opciones posibles para lograr esa meta.Sin duda, Málaga podría ser esa capital, cumplía todos los requisitos para ello, pero no han querido que así sea. En cualquier caso, en Málaga, como en el resto de Andalucía, deben estar contentos, porque de las dos ciudades andaluzas que aspiraban para ser en el 2016 la Capital Cultural de Europa, Córdoba sí ha quedado entre las finalistas. No estamos hablando de una derrota para Málaga, sino de un triunfo de Andalucía, pues es esta tierra, representada por la capital de la Mezquita, la ciudad de la tres culturas, la ciudad de la judería, de los Omeya, la capital califal, la que aspira a ser el faro de la cultura de Europa durante ese año.
Mi alegría, además de por ser andaluz y consejero de Empleo de la Junta, viene también por la gente que me rodea, por mis amigos de Córdoba, como Alberto Mayoral, compañero de mi gabinete, cordobés irredento y que ya, durante la pasada feria de Córdoba colocó en mi muñeca la pulsera conmemorativa del evento.
También me acuerdo de Juan Carlos Durán, secretario provincial de los socialistas cordobeses y candidato a la alcaldía de esa ciudad quien, estoy seguro, será el alcalde que tenga el honor de dirigir y coordinar ese evento, en caso de que Córdoba, como así será, sea la elegida.
Córdoba tiene experiencia en ser referente cultural europeo. Mientras en la Europa de la Baja Edad Media, los ciudadanos estaban sumidos bajo las tinieblas del miedo y el saber estaba en manos de una única clase privilegiada, en Córdoba se discutía abiertamente sobre los saberes del momento. Como capital del Califato, Córdoba acogía a los grandes filósofos del momento. Los mejores científicos recorrían sus calles y desde la Mezquita se iluminaba el saber del resto del mundo conocido.
Me gustaría desde aquí, hacerme eco de una idea que he visto dando vueltas por mi time line de Twitter y que he podio leer en el perfil del twittero cordobés @jimenezfran. Se trata de una forma de ayudar y que toda la comunidad twittera de Andalucía podría adoptar sin ningún esfuerzo, tal y como están haciendo otras en torno a otras de las ciudades aspirantes. Se trata de colocar el hashtag #cordoba2016 para intentar convertirlo en trending topic y que toda la twitterfera sienta el aliento andaluz detrás de su candidata.
Córdoba tendrá que batirse el cobre con otras ciudades de gran tradición cultural en España como son el caso de Donosti, Burgos, Segovia, Zaragoza o Las Palmas. Estas aspirantes tienen hasta el próximo mes de julio para ultimar los detalles de sus candidaturas. Los andaluces y las andaluzas tenemos 9 meses para dar a luz no sólo el sueño de Córdoba, sino el éxito de toda Andalucía.

Tiene que ser Córdoba, debemos apoyar a esta gran ciudad, llena de historia y embrujo.
Un abrazo a Málaga.
Me alegro mucho por Córdoba, lo siento por mi Málaga querida pero si esto nos ayuda a seguir con más ahínco hacia delante mucho mejor.
Apoyo a Córdoba que es una ciudad preciosa y con mucho encanto.
¿Por qué tengo la sensación por las declaraciones de algunos consejeros que aunque se alegran de la selección de Córdoba para la final de la capitalidad cultural en el año 2016, esa alegría es a medias, que quizás les hubiera gustado que la elegida hubiera sido Málaga? Córdoba por recorrido cultural merece ese reconocimiento en toda su amplitud y el apoyo de todas las Instituciones Públicas de esta Región.